Urrá, Tierralta, Colombia. La lluvia no impidió que el entonces Obispo de la Diócesis de Montelíbano, hoy nombrado Cardenal, Monseñor Luis José Rueda Aparicio, escuchara en confesión a quienes quisieron, celebrara la eucaristía, le diera el sacramento del bautismo a los internos de la cárcel de Urrá que lo pidieron, estuviera en comunión con los hombres que viven tras las rejas. En su homilía recordó: “Jesús también estuvo preso.
Entre los reclusos fueron 12 los escogidos para la ceremonia del Lavatorio de pies del Jueves Santo. A nadie le importó que fuera un día distinto, ni siquiera que no fuera Semana Santa. En confinamiento todos los días son iguales. A los presos de la cárcel de Urrá en Tierralta, Córdoba, nadie los va a visitar. Quizás por lo apartado del lugar, quizás por los costos que implica llegar hasta allá, quizás... No sé.
Con amor, humildad y entrega, Monseñor lavó los pies de los reos, ¿acaso no buscamos todos la redención?
En 2020 y 2021 los católicos vivieron la Semana Santa en aislamiento forzado en casa por cuenta del Covid19 y siguiendo por televisión los actos litúrgicos. Los presos en las cárceles, confinados, en aislamiento total, no recibieron visitas mientras las autoridades reglamentaban los protocolos de aislamiento para esta población, el mundo parecía haberse paralizado y ellos, tras las rejas, también.
Este reportaje fotográfico fue realizado en 2017 cuando acompañé al Cardenal Luis José Rueda Aparicio a su visita pastoral a la cárcel de Urrá, Córdoba.











