La leyenda del Niño Huerfanito
El 25 de enero de 1644 un seísmo sacudió la Provincia de Pamplona en Colombia, el temblor afectó a la mayoría de las edificaciones de la población, entre ellas el convento de clausura de las Monjas Clarisas.

El 25 de enero de 1644 un seísmo sacudió la Provincia de Pamplona en Colombia, el temblor afectó a la mayoría de las edificaciones de la población, entre ellas el convento de clausura de las Monjas Clarisas. Según el relato que pasó de generación en generación, de boca en boca, tras el terremoto las religiosas salieron del edificio del convento para protegerse, una de ellas recordó que la imagen del Niño Jesús de Praga, que había sido traída de España a "Nueva Pamplona" en 1583, permanecía en el recinto. La religiosa decidió regresar a rescatar la imagen del Niño, al hacerlo el techo de la edificación cayó sobre la religiosa acabando con su vida; días después, al remover los escombros, fue hallado el cuerpo de la Clarisa, y sobre una viga estaba intacta la imagen del Divino Niño con su mano levantada como dándole la bendición; el niño quedó huerfanito y nació la leyenda. Desde entonces se celebra con fervor en toda la provincia de Pamplona la fiesta del Niño Huerfanito, y las monjas Clarisas son las custodias de la imagen y de su memoria. Los devotos de la imagen la veneran con altares, ornamentos y rezos, pidiendo "por los méritos de su infancia" y él no niega las bendiciones ni los milagros.